Praivit inside
29. junio 2009

Una entrevista con Praivit - el operador de viajes de lujo

Herr Massimo Di Tommasi - Geschäftsführer von Praivit Luxusreisen

La historia de una gloriosa y rápida carrera de una empresa consistiendo de una sola persona autónoma a una pequeña y mediana empresa en cooperación con los Emiratos Árabes Unidos. Entrevista con Massimo Di Tommasi (35 años), director general de la agencia de viajes Praivit en Colonia, especialista y experto en viajes de lujo en todo el mundo. Sr. Di Tommasi, ¿cómo se llegó a nombrar y formar la empresa Praivit?

Apenas terminé mi formación como agente de viajes, me di de alta como autónomo trabajando por cuenta propia y en 2001 fundí mi propia empresa. Tenía entonces sólo 26 años de edad. Me hubiese gustado escoger la palabra inglesa para privado – “private” como nombre de la empresa, pero el nombre ya estaba adjudicado a otros. De todas formas me gustó tanto este nombre, por lo que me puse a buscar una solución. En el diccionario descubrí la ortografía fonética en la versión escrita de la palabra “praivit” y consideraba que encajaba perfectamente. Al comienzo de la fundación de mi empresa, no tenía previsto la venta de viajes de lujo, sino tenía el deseo de ofrecer viajes con carácter VIP.

En colaboración con ciudades europeas como Milán, París y Barcelona, ofrecí fines de semanas viajando en autobús para un público joven. En el paquete de viaje estaba incluído traslados, alojamiento, recorrido por la ciudad y una visita a un club VIP, incluyendo la admisión y una bebida. El primer viaje, por ejemplo, se realizó a Milán, con una visita en la famosa discoteca Hollywood, la que es frecuentada por famosos modelos y diseñadores. Sólo huespedes escogidos tienen acceso al club. Debido a mis contactos como ex bailarin y cantante, convencí a los gestores de estos clubes de mi idea de negocio. Bajo el lema de traer solamente “personas decentes” me permitieron el acceso a los clubes. El primer viaje a Milán se vendió en sólo tres días. De este modo, esbablecí la base para Praivit. El punto culminante fue el viaje a Nueva York, con un guía de club y la admisión en seis discotecas de moda. Luego ocurrió el desastre del 11 de septiembre, y los clientes fueron muy reservados con los vuelos a los EE.UU.. Asimismo, la organización y ejecución de los viajes en autobús eran a la larga demasiado extenuante para un autónomo. Estaba buscando un nicho de mercado en la industria del turismo.

¿Cómo fue a colaborar con los Emiratos Árabes Unidos?

La suerte vino hacia mí en forma de una inesperada carta de una agencia turística de Dubai. La empresa quería desarrollar el mercado turístico alemán, y me ofreció hoteles para que los ofertara en Alemania. Me sorprendió porque no me he preocupado antes de este destino turístico. Hasta ese entonces he visto sólo algunos informes sobre Dubai en la televisión. Particularmente me impresionó un informe sobre el Hotel Burj Al Arab, que a su vez, se condecoró con 7 estrellas. Normalmente existe sólo la categoría hasta 5 estrellas de lujo. El hotel ha establecido nuevos estándares en el ámbito hotelero. Yo estaba fascinado por la extraordinaria arquitectura futurista en forma de un velero. Quería conocer el país y sus hoteles y, por tanto, envié un fax con la solicitud correspondiente. Dentro de dos semanas, volé a Dubai.

¿Cuáles fueron sus primeras impresiones y expectativas del país?

No tenía expectativas. Yo pensaba que era un país musulmán semejante a Turquía o las Maldivas, donde ya he estado -, pero con un carácter floreciente en vista de los proyectos de construcción gigantes, y los muchos inversores del extranjero. Hay una cierta energía mágica y un sentimiento de partida a algo nuevo, del cual difícilmente se puede sustraerse. Además se pone mucho énfasis en el buen servicio y en el factor del bienestar. Esto lo experimenté personalmente en mi primera llegada en 2001, cuando fui recogido por un chófer en una limusina noble y me llevó a la agencia en Sharja. Ahí me presentaron al Sheik Faisal Al Qasimi, que era también el propietario de la agencia de turismo. Él me recibió, sorprendentemente, en un elegante traje y no en la típica vestimenta Dishdasha. Me ofreció té y dátiles. Después hemos hablado de las posibilidades de nuestra cooperación. El Sheik Faisal Al Qasimi tuvo una buena impresión mía y me presentó el contrato de agencia para firmarlo. A continuación hicimos una gira de inspección a los distintos hoteles y un safari al desierto.

De los hoteles ya finalizados el que más me impresionó, fue el Burj Al Arab. Fue extraordinariamente emocionante verlo en vivo y no sólo en la televisión. Con sus 321 metros construidos es simplemente enorme. Tambíen el interior del hotel es a primera vista imponente. Especialmente la fuente de 40 metros de altura que se enciende para las personas VIP. El gerente del hotel me comentó que incluso Boris Becker y Michael Schuhmacher han pernoctado aquí. El hotel no sólo es el mayor atractivo, sino también se convirtió en el símbolo de la ciudad. Pero el quien quiere vivir el estilo de 1001 noches, lo encontrará mejor en el actual One & Only Mirage o en el hotel Madinat Jumeirah. El Burj Al Arab es para ello a mi jucio demasiado moderno. El safari del desierto también fue una experiencia única y es recomendable para cada persona. Está muy bien organizado y es muy divertido. Aunque es una atracción turística, uno siente todavia el ambiente único de este fascinante paisaje. El extranjero pierde aquí cada sentido de orientación y descubre el sentimiento de estar perdido.

¿Qué ha cambiado desde su primera visita aquí, en Dubai?

Casi todo fue una gran obra de construcción, y sólo habían unos pocos edificios. Además, la Marina de Dubai aún no estaba finalizada. Cada año que visité la ciudad descubri nuevos edificios. Es increíble con que rapidez se han transformado los proyectos. En el mercado de especias y en el Goldsouk he visto un gran número de trabajadores de la India, Sri Lanka y Mongolia, que estaban formando aquí sus negocios. En los  primeros años hicieron buenos negocios sobre todo con plagios. Entretanto este comercio ha sido estrictamente prohibido por el gobierno de los Emiratos. Hasta hoy, en el casco antiguo de la ciudad apenas ha cambiado el estilo arcaico.

¿Qué clientela se desplaza a Dubai y qué es lo que a sus clientes les gusta de este destino?

En los primeros años, los medios de comunicación y las revistas de estilo de vida informaron, en particular, del mundo de lujo pródigo de los Sheiks. Los vieron como  orgullosos propietarios de varias limusinas de lujo, una para cada oportunidad. Este mundo pareció muy tentador para muchos de nuestros clientes, y querían respirar algo de este ambiente. Al principio los precios también eran asequibles para la clase media. Tuvimos, por ejemplo, una oferta de 999 euros incluidos los vuelos y tres noches en el Hotel Oasis Beach de 4 estrellas, así como Highlight la última noche en el Burj Al Arab. Muchos clientes volaron a Dubai para conocer la ciudad y ver si le gusta. No obstante, el récord de los visitantes registrados  no lo marcaron los alemanes, sino los rusos y los ingleses. En esos países la demanda para este destino era explosiva. Estos clientes han sido más cortejado en Dubai que los alemanes.

En Alemania, la demanda creció muy lentamente. Muchos turistas también se molestaros por el ruido causado por las numerosas obras de construcción. A partir de 2003 los precios subieron  o sea aumentaron el doble. Esto hizo cambiar la clientela. Habían ahora principalmente celebridades y empresarios, que buscaban posibilidades de invertir y que reservaron conmigo.

¿Sus clientes también se interesan por la cultura en Dubai?

Esta pregunta también la hice a mis clientes - como respuesta obtuve: “Pero si ahí no hay cultura”. En este sentido le doy a mis clientes razón. Dubai es más una mezcla entre Nueva York y Las Vegas. Tiene quizás la cultura de los superlativos – la pista de esquí cubierta más grande del mundo, el centro comercial, the World, etc. Existe una fusión de diferentes culturas debido a los numerosos trabajadores. Pero de la cultura árabe no se percibe casi nada. Aquí se ve casi exclusivamente la influencia occidental - los lugares de interés se copian del Occidente y se construyen aún más exuberante. En todas partes se ven grandes centros comerciales y cadenas de comida rápida. En el casco antiguo aún existen algunos pequeños cafés árabes poco perceptibles, y a los cuales turistas no van.

¿Qué le recomendaría a sus clientes en Dubai?

Dubai es hermoso, si se quiere contemplar la arquitectura de los rascacielos y nuevos proyectos o si se quiere simplemente conocer enormes centros comerciales como el Dubai Mall, o el Kempinski Mall de los Emiratos con la pista de esquí. Incluso él que le gusta el lujo y quiere disfrutar de un fantástico servicio hotelero está en buenas manos aquí.
Pero el quien está interesado en la cultura de un país, me gustaría enviarle a Abu Dhabi o proponerle un país completamente diferente. En Abu Dhabi hay, en comparación con Dubai, más museos y lugares de interés, así como un ambiente árabe.

¿Qué ofrece su agencia?

Hemos crecido con los Emiratos Árabes Unidos, por así decirlo. De la empresa unipersonal se ha desarrollado una agencia con 22 empleados. Ofrecemos no sólo viajes a los emiratos, sino destinos de ensueño en todo el mundo. Todos nuestros empleados tienen conocimiento del destino, es decir, estaban en la localidad y conocen los hoteles en detalle. Para nosotros el cliente es rey. Ofrecemos asesoramiento escrupuloso y sobre todo realizamos deseos excepcionales y lujosos - “Intentamos de realizar sueños, y no conocemos limites”.

Nuestros servicios, bajo otro, incluyen,: guía multilingue durante todo el día en el destino, una selección de vehículos con chófer que están disponibles para recoger a nuestros huéspedes y para llevarlos a excursiones. Ofrecemos desde una limusina de lujo hasta un vuelo en helicóptero. Ofrecemos excursiones personalizadas privadas, tours largos y eventos para ocasiones especiales.

¿Cuál ha sido el Highlight en torno a la organización?

Un billonario quería celebrar su 60 cumpleaños con su familia  en Dubai y, esperaba, desde luego, algo especial. Lo recogimos con una limusina de lujo en el aeropuerto. Para la bienvenida le entregamos a su esposa un ramo de rosas de tallo largo de color naranja - el color de su logotipo de su empresa. Sobre lo cual se alegraron mucho. Luego, fueron conducidos al lujoso Resort desértico Al Maha, que hemos alquilado para él y su familia. Un chef de tres estrellas Michelin preparó para ellos un exclusivo menue de 11 platos. Debido a que es un gran aficionado a la música blues, hemos contratado a un conocido cantante de blues que acompañaba la cena. Al día siguiente, para su cumpleaños, hemos organizado que todos los directores y el personal del Burj Al Arab se presentaran en el restaurante submarino, donde le cantaron una serenata de cumpleaños y le entregaron una torta de cumpleaños gigante. Un  grupo flamenco ardiente acompañó la alegre ocasión. Según su declaración, éste ha sido su mejor cumpleaños y que nunca lo olvidará.

¿Ha notado en Dubai algo de los efectos de la crisis económica?

Hasta la fecha he estado un total de nueve veces en Dubai y, por tanto, puedo establecer una comparación. El número de visitantes ha caído drásticamente. Los cuatro centros comerciales que visité la semana pasada fueron casi desiertos, eso no lo he vivido antes. Incluso los minoristas se esforzaron de atraer a cada visitante que pasaba por su tienda. En el mercado del oro, donde normalmente se ven muchos turistas, he visto casi sólo trabajadores. El impacto de la crisis económica puede verse especialmente en la reducción   de los pasajes aéreos del casi 50%. Actualmente contamos con ofertas de 80 euros más los impuestos. Habitaciones de hoteles que hace un año eran difíciles de conseguir están ahora libres y se comercializan como en el bazar. Los hoteles ahora tienen sólo una utilización del 40%. También muchas obras de construcción están paradas. Existe ahora una buena oportunidad para que clientes con bajo presupuesto puedan visitar este destino. En nuestra página web Viajes de Lujo ofrecemos viajes de lujo a precios mini.